Las señales de alarma aparecen bastante documentadas: perseguir pérdidas un mal día, esconder las sesiones al entorno, recurrir a fondos destinado a otras cosas, o pedir prestado para continuar. Uno solo de esos indicios basta para parar.
El retorno teórico expresa qué parte del volumen reintegra la máquina en el largo plazo. Un retorno de noventa y seis por ciento implica que, sobre el total, vuelven 96 pesos por cada 100 apostados. Nunca es un compromiso a corto plazo.